NAUFRÁGAME 

Naufrágame como lo hizo el amor al azar,

enterrándome en lo más profundo de tu ser.

Envuélveme en las velas, en las sedas de tu piel.
En tus noches en vela.

Empújame, junto al terciopelo de tu voz y,
erízame en susurros, los brazos y el corazón.
Abrázame en esta incerteza, que un día nos cambió la razón.

Y sin razón,

Bésame,

Hasta naufragarme en tus deseos de amor.

 

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Playa de Coma-ruga
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LO TENÍA TODO

No tenía un gran barco,
ni una vanidad descapotable.

Tenía algo que pocos tienen.

Con sólo una mirada la podía hacer volar. Para ella suficiente.

Había aprendido a  coser las heridas del amor y de la vida. Enloquecía al verla reír, aquellas carcajadas desbordadas. Aquella manera de sentir.

De vivir.

Aquella sensibilidad con la que sentía y sufría las cosas. Aquel fruncir de ceño ante las injusticias,

las codicias. Aquella manera de ser,

de mi ser.

Esa alma que entraba en mí a través de sus besos, sus versos…

Su cabello, infinito mar sus sesos.

Aquella boca,
menudo volcán.

Ella no necesitaba grandes cosas,
se conformaba con el lujo de verme sonreír, disfrutar.

Hacerme feliz.

Yo me enamoré de su altruismo, su energía, su bondad.

De existir para amar y dejarse amar.

De existir para tocarme y hacerme

volar.

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Casa Museo de Pau Casals “Vila Casals”

 

CUANDO TE VAS A LO LEJOS

Me jode, lo siento.

Tenerte a dos metros y parecer estar tan lejos.

Me jode,

me fastidia, tenerte tan cerca y ver como tus ojos iluminan a otra parte dejándome a la sombra.

Quizá no existo, quizá es solo conmigo mismo.

Y es que;

lo que me gustaría a mí 2 besos tuyos, y te vas despidiéndote a lo lejos.
Lo que me gustaría a mi 2 besos tuyos, y sentir que por un instante te tengo una vez más.

Para ti son dos besos más o, igual ni siquiera eso. Para mí, 100 noches de eternidad.

Tu piel, tu aroma,

tu sal.

Tu risa, tus bromas.

Traté de desenredar los nudos de tu pelo y me nacieron nudos en el pecho.

Y costarme respirar. Acostarme mirando fijo al  cielo.

-Menudo despertar-.

Naufragando una vez más, en los ecos de un recuerdo que se difumina en lo más hondo del mar.

Me abracé en las noches y, me cuidé en las caricias que mi almohada siempre tan callada tenía que soportar.

No pasaban las horas. No pasaban los días.

No pasaba, nada.

Fastidia tener que frenarte. Tener que tragar techos de estrellas, en noches que parecen no tener final.

De malhumorarme injustamente cuando veo tus comisuras flirtear con miradas ajenas.

Y es que me jode tenerte tan cerca y parecer fría como el cemento.

Y es que, si no te lo digo,

reviento.

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Playa de las Canteras. Gran Canaria

 

LA POESÍA DE SUS OJOS

En la poesía de sus ojos me perdí buscándome un hogar en ellos,
caí en el laberinto de sus deseos, y me enredé en los nudos de su pelo.

Y volví a encontrarme de nuevo
contigo
después de tanto tiempo y,
se cayó mi mundo entero

a tus pies.

Me cansé de soñar, no quise hacerlo más. Te aborrecí en mis sueños, que jamás cumplirán realidad.

Decidí vivir, aprendí a existir, a planificar menos y a disfrutar lo que siento.

Me duele, pero me alegra, que a pesar de no ser yo, que la persona que ahora amas,

te haga feliz,

que yo poco a poco, volveré a

sonreír.

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EL TABACO MATA, HAY AMORES QUE TAMBIÉN 

Hoy me desperté con el corazón roto.

Otra vez,
un día más.

Prendo un cigarro y observo el humo como se difumina tras el haz de luz que entra por la ventana.

Un día más de mirada helada,
clavada en aquellos recuerdos que no se van.
Me siento exhausto ¿qué fue lo que pasó?
Nada claro,
no me aclaro,
es tan raro.
Y aquí estoy
otra vez
pasmado,
pensando en cuan capaz soy de hacer de mi un ser desgraciado.

¿En qué he fallado?

No importa, así es la vida -me contesto-.
Un cigarro más, que contamina un corazón enfermo, roto.

Cobra sentido aquello que muchos otros escribieron. Que el hielo que invade mi pecho es más real de lo que jamás negué a imaginar.
Después te da cancer, y es que no aprendo.
Sabiendo lo mal que me sienta fumar,
y no es suficiente escarmiento.

Y es que no sé porqué fumo si se lo mal que me sienta.

 

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OJOS VERDES

Ojos verdes.

Ojos verdes que hablan con la misma intensidad
cual tus pupilas se dilatan para poder enfocar
mis labios.

Ojos verdes

que me atrapan a descubrir la profundidad de tus pensamientos.

Ojos verdes,

que en mirarlos cautivan los míos,
no más allá de no saber por qué,

no

poder

dejar de mirarlos.

 

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CON DESEAR NO BASTA

Te admiré por mucho tiempo, esperando a que todas las piezas volvieran a su sitio, como por arte de magia.

Esperé tanto, que cuando llegué, -cuando le eché un par- a mi pesar llegué tarde una vez más. <<Cómo iba alguien a querer un juguete roto>>  pensé.

Cómo algo que estaba roto iba a ser capaz de regalarte el tiempo, cuando ni siquiera era dueño del momento.

Cuando llegué,

tus ojos brillaban ya en otra dirección, y tuve que conformarme con haberlo intentado.

Con haberlo inventado. Al fin y al cabo…

Llegué tarde una vez más, como buen procrastinador. Con la misma ilusión de un niño cuando se había roto el brazo y, aparecía en la escuela deseando que la chica más guapa del colegio le firmara en la escayola.

Esa chica que hoy eras tú, y que había cambiado de escuela sin avisar.

Y yo que pensaba, como decía Murphy, que “Si no fuera por el último minuto, nada se haría”…

Siempre quedará un roto, para un descosido.

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Restaurante Gavina. Creixell

DAME CINCO SEGUNDOS Y UNA ETERNIDAD

¿Te he visto en la playa? -Pregunto con admiración-

Este maldito destino que ha querido barrerme el paso con el oleaje, para obligarme a girar.

Y de repente tú. – ¿Eras tú? ¿En serio? –

Y de repente, cinco segundos.

Cinco segundos en los que recuerdo;

ese momento en el aeropuerto, con lágrimas en los ojos nos despedimos con lo que convino un ‘para siempre’. Aquel instante en que nos entendimos, aquel instante en que nos hubiéramos bebido.

Desde entonces no me preguntes dónde vivo,

ando perdido.

Avalé con mi sonrisa la felicidad que hipotequé contigo

por algo que al final no fue

y, maldito el delito que sin darme cuenta,

quedó prescrito.

Y de repente cinco segundos,

en los que nos hemos esquivado las miradas

dos veces como el que intenta disimular 3 años de abrazos.

Y sigo, continúo mi camino

ahora pisando más fuerte, jadeando lo que algún día fuimos.

La sal del mar se confunde con mi sudor de lágrimas.

Pero no, no serías tú.

De regreso te vi dos veces más en caras que creí tuyas, que fueron vulgares desconocidas.

Igual de desconocida que al final lo fuiste para mí.

Y es que da igual lo que digan,

No habrá

FIN.

 

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MI REFUGIO TIENE NOMBRE DE MUJER

Lindo ángel como mis ojos la ven. De melocotón terciopelo parece su piel. Y es que, si pudiese;

Enredarme en su pelo,

en sus labios, en  sus besos.

Enredarme en su pecho,

en sus manos, en sus dedos.

En lo eterno de su vida,

en lo eterno de su cuerpo.

Enredarme con ella, y perdernos juntos en el tiempo.

Enredarme en su voz, y perderme por siempre en su sonrisa.

De sus ojos.

Esa jodida mirada que parece el cielo, que la ves tan lejos y sin embargo,

sientes en el pecho.

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Convent dels àngels. Barcelona

 

 

CUANDO MI HORIZONTE ERES TÚ

Te miro el pelo mojado por el mar
secarse al viento.

Sentada en tu toalla,
que, por suerte se encuentra pegada a la mía,
puedo apreciar como amanece la sal en tu piel,
con la suave brisa que ahora acaricia tu cuerpo.

Me encanta jugar a besarte.
Primero en el hombro,
el siguiente en tu cuello.

Y ver lo bello de tu vello al erizarse.

Tú, en silencio,
admirando de frente el horizonte que te ofrece el mar,
apoyas tu cabeza en mí
y sonríes sin disimular.

Justo aquí es donde quería llegar.

Respiro hondo tu perfume salado,
y disfruto de esta sensación,

que tú
el sol
y el mar,
me acabáis de regalar.

-Y te siento hogar.

Un calor suave que baña nuestros cuerpos
se acaba mayo,
y partes lejos.

(Qué cálido es mi mundo desde que estás aquí)-Pienso.

Por último te beso una vez más
para caerme de espaldas,
y tumbado en la arena,
con la vista perdida en este infinito cielo azul
se me escapa una sonrisa.

Pensando en la suerte que tengo de estar vivo.

De estar vivo,(hoy)por ti.

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